¡MUCHAS GRACIAS POR TU VISITA! Contratos temporales (Contratos de duración determinada: Parte 1) | ¿Por qué en negro?

Contratos temporales (Contratos de duración determinada: Parte 1)


Características, causas y duración de los contratos de duración determinada o temporales

Concepto


Como ya se dijo en la entrada “El contrato de trabajo”, la contratación de manera predeterminada es indefinida, es decir, se supone que el legislador entendió la contratación como indefinida, o dicho de otra manera, para contratar por una duración determinada (temporal) es necesario cumplir unos requisitos y que exista una causa que lo justifique.

A pesar del abuso excesivo que se realiza en este país sobre la contratación temporal cabe decir que los contratos temporales permiten que se pueda cubrir una contingencia concreta, una causa que afecta negativamente a la empresa puede ser suplida por una contratación temporal. Por lo que este tipo de contratos pueden ser muy útiles si se utilizan de manera correcta.


Características comunes


  • Necesidad de causa que justifique la celebración del contrato.
  • Duración temporal del mismo, tarde o temprano se resolverá el contrato.
  • Formalización por escrito, para el eventual deberá superar las cuatro semanas de duración. (art. 8 ET y art. 6 RD 2720/1998).
  • Una suspensión de la relación no supone una extensión de la duración del contrato, salvo que se pacte.
  • Extinciones por cumplimiento de la causa que lo sustentaba: Al finalizar la causa que sostiene el contrato debe finalizar el mismo, por ejemplo al haber realizado la obra o el servicio, o al haberse reincorporado el trabajador que estaba siendo sustituido. Ello no impide que no se pueda extinguir antes, imaginemos por ejemplo un despido o una dimisión antes de finalizar la causa, es algo completamente lógico.

Los contratos temporales aparecen ya en el propio Estatuto de los Trabajadores en su artículo 15 estableciendo unas causas concretas, principalmente: La realización de una obra o servicio, una acumulación de tareas por las propias circunstancias del mercado (el famoso eventual) y para sustituir trabajadores con reserva de puestos de trabajo (interinidad).

Incluso en el artículo 11 ET también aparecen dos tipos de contratos que no tienen un carácter indefinido, por lo que también se les podría clasificar de “temporales”. La normativa que desarrolla el anterior artículo es el Real Decreto 2720/1998.


Importancia de la causa


En una posterior entrada se hablará de la celebración del contrato en fraude de ley de manera más extensa, pero al tratar los contratos temporales es conveniente hacer una pequeña mención. La causa es importantísima ya que es lo que justifica la razón de ser del contrato, una mala causa, una causa inventada o una causa que aún existiendo no sea lo suficientemente contundente puede provocar una posterior declaración de ilegalidad. La celebración de un contrato en fraude de ley provoca su presunción como indefinido (art. 15 ET), por lo que es importante justificar bien la causa que provoca el contrato y cuál es el objeto del mismo.

Debemos tener en cuenta que aunque en la actualidad existen muchísimos contratos celebrados en fraude de ley la autoridad laboral no puede detectarlos todos, los juicios que tratan sobre este tipo de contratos son de instancia a parte por lo que es necesario demandar para poder resolver esa presunta ilegalidad.


Tipos de contratos por duración determinada o temporales

  • Contratos formativos (art. 11 ET).
  • Contrato para la formación y el aprendizaje.
  • Contrato de prácticas.
  • Contrato por obra o servicio determinado.
  • Contrato eventual por circunstancias de la producción.
  • Contrato de interinidad
  • Otros contratos temporales de menor relevancia (de relevo, primer empleo joven, etc.).



No hay comentarios:

Publicar un comentario